
Escrito por Cristóbal Sahr
Amigos, después de una semana de ciclismo y campamentos por todo British Columbia, Canadá, escribo estas líneas desde la comodidad de una amplia cama en un hotel de Whistler.
Considero que hay dos cosas muy destacables de este evento en Canadá: la comunidad y sus senderos.
El alcalde y la cerveza
Las comunidades locales se notan muy integradas al evento, en cada pequeño pueblo donde alojamos el evento no es un circo de sponsors y corredores que llega a hacer uso del lugar. Se nota que el evento integra a las comunidades, la gente está en los cerros apoyando, el alcalde de Powell River nos recibe y da la bienvenida en la comida, inclusive el menú incorpora algún ingrediente local, que el chanchito agridulce, o el guiso de papas, cada lugar participa con sus autoridades y sabores. Los grupos de trabajo local para construir senderos tienen su espacio en el diseño de la pista, son reconocidos. Las organizaciones recaudan fondos en paralelo con este evento, ejemplo: en la comida la cerveza la venden organizaciones locales y el dinero recaudado va para comprar tierras para seguir construyendo más senderos.
Doscientas palas en el cerro
BC Bike Race se sustenta en una red de senderos para mountain bike que supera todos los limites de la imaginación. Esto no parte desde un súper gobierno o un mesías divino que bajó a la tierra para hacer nuestros sueños realidad, esto nace y se mantiene gracias al trabajo comunitario. Cuarta etapa y tenemos un descenso
inmenso, 40 minutos de curvas, me sobrepasa un ciclista que claramente es local, me voy con él, lo sigo a centímetros de su rueda, cada curva sale en la velocidad precisa, conoce las líneas, es un placer y un descanso poder seguir el baile que hace cerro abajo. En el plano antes de la meta, hago la pega y ahora lo llevo yo, buen trabajo en equipo. Lo felicito, ¿eres de acá verdad?, escuchen la respuesta: soy de Vancouver (1 hora en barco), pero este sendero lo hice yo. Nos ponemos de acuerdo por internet, nos juntamos en el puerto y pagamos 10 dólares. La última vez llegamos más de 200, todos con palas, motosierra, clavos y martillo, todos al cerro a trabajar, al regreso, con los 10 dólares nos espera un asado con cerveza para matar el fin de la tarde… ¿que tal? Así se construye esta gran obra. No hay ministerio del sendero, es el esfuerzo comunitario, las ganas de pasarlo bien y darle una mano de regreso al querido bosque.
O sea, el bosque se trabaja, se usa, no es la postal para el recuerdo, se cortan arboles, se hacen puentes, se interviene completo el lugar, sin piedad. Grandes secciones pasan por caminos de torres de alta tensión, pero han sido complementados con curvas, saltos y demases. ¿será la línea de Hidroaysén tal vez una gran oportunidad de usar finalmente grandes extensiones de Chile? (dejo la pregunta abierta)
Mecánica con sangre fría
Un aprendizaje interesante fue cuando las condiciones no me acompañaron, ver que capacidad tienes de manejar situaciones adversas y mantener la calma. Acá no hay vehículo de apoyo, no sacas nada con tirar la bicicleta a lo lejos, tipo ciclista de Tour de France. Solo queda la sangre fría y el descubrir como solucionar el problema. Tuve dos mechanicals: Murió un resorte de mi pata de cambio, no tenía tensión en medio de carrera. Quedé singlespeed, la única opción era plato grande, piñón grande. Por suerte estaba cerca del abastecimiento donde tenían un mecánico neutral. Después de unos 15 minutos, desarmando y armando, el mecánico pone un elástico tensando la pata hacia arriba, ahora tenía cambios y mientras voy pedaleando quejando del tiempo perdido, encuentro a Tomas Ditch, campeón mundial de maratón caminando con su bici. Quebró el marco. ¿De que me quejó? ¿15 minutos? Puede terminar la etapa y seguir en carrera. Buena lección mental; (y en la) Tercera etapa rajé el neumático, un corte en el costado, justo en un rápido descenso. Me detengo y mientras miro como pasan los corredores, uso CO2 de Zefal que trae latex para sellar, cruzo los dedos y el accesorio funciona, Zefal sella la pared y llego a meta sin problemas. Gracias nuevamente, los pormenores todos solucionados, es una carrera larga y la próxima será tu etapa.
Take that bus
El ambiente de la carrera es muy sano, agradable, se nota que le quieren dar un perfil distinto a las famosas Trans (rockies, germanie, alpina). Esta carrera tiene menos ascenso acumulado y lo que prima es la técnica por sobre el pedaleo. Eso si, esto no le quita que los corredores estén cargados de competividad. Creo es parte del espíritu anglosajón, aquí todo es ambición, leal y en buena. Inclusive en los traslados, cuando viajamos en bus, cada bus batalla con el otro para llegar primero. Son sobrepasos en cámara lenta, pero no falta el que grita: 'take that bus'. Para los gringos ambición y competitividad no son conceptos negativos. (¿será la educación anglicana-protestante?)
Me llamaron la atención dos conceptos (o misconceptions) que se manejan distinto acá. El biotipo del descensista, endurista, gravity rider, llamenlo como quieran, no es el parrillero simpático que conocemos nosotros. Aquí corrió Mark Weir del Cannondale Team, en la tercera y cuarta etapa tuve oportunidad de irme con ellos en parte del sendero. Estos pedalean en serio, en plano, en subida van a fondo, tirando del pelotón como soñara un crossista. En la última etapa Brian Lopez se mete segundo, ¡segundo!, en una etapa que tiene un ascenso digno de curvas de farellones. Estos están fit, Lopez no come pan… nada más que agregar.
Conclusión (20, última etapa)
El objetivo de esta carrera era aprender, ser mejor. Así partí sin ambición, primeras etapas sacándome el viaje de encima, bajando del avión, luego apretando un poco más, aprendiendo, conociendo las raíces. Saltando puentes, pasando north shores, subiendo skinnis (puentes de 10 centímetros de ancho). Cada etapa fue mejor, primero 44, luego 36, subiendo, hasta que penúltima etapa me meto 26 y subo al puesto 33. Estaba en la primera hoja de resultados, se siente bien la cosa. En la última etapa en Whistler si que me voy con todo. Llegué 20 en la etapa final, la que considero una de las más técnicas y complicadas de la carrera. Así me voy contento por la experiencia personal en este campamento de raíces y el haber podido entender como una comunidad desarrolla el mountain bike desde si misma, apoyandose en instituciones, pero partiendo siempre desde la iniciativa personal. 'Un loco se vino a vivir al bosque en una carpa y construyó el primer sendero para bicis hace 20 años'. Así partió en Squamish y Whistler, ahora tienen un centro de ski que funciona los 12 meses del año full time.
Gracias a los que me apoyaron en esta experiencia, como siempre los sponsors, Victoria Films, Cannondale, Oxford y Adidas Eyewear